Así es ‘Incorporated’, la serie de ciencia ficción con ADN español que tanto ha gustado en Estados Unidos

Por fin se estrena en España una de las series que más sentido tenía que se estrenase en nuestro país, Incorporated, una serie de ciencia ficción creada por dos hermanos españoles con unas ganas inmensas de comerse el mundo: Àlex Pastor y David Pastor.

Antes, España había tenido representación en series de televisión estadounidenses en temas de actuación y de dirección, pero esta es la primera vez que una serie ha surgido íntegramente del coco de unas mentes españolas. David y Àlex Pastor son dos hermanos cineastas de Barcelona residentes en Nueva York que se hicieron un hueco en la industria con la creación de grandes cortometrajes de temática fantástica. Tras dar el salto a la gran pantalla (como guionistas y/o directores) con películas como Infectados: Carriers, Out of the Dark, Eternal o, la producción española, Los últimos días, se toparon con uno de los proyectos más ambiciosos de su carrera: crear una serie de su temática fetiche para el canal por antonomasia del género: SyFy.

Y así surgiría Incorporated, de la mente de dos españoles. Este es un argumento de venta bastante potente para ser estrenada en España, no obstante, me chirría que en algunos medios patrios la vendan como la serie de ciencia ficción producida por Ben Affleck y Matt Damon. Es verdad que la productora de Affleck y Damon, Pearl Street Films, en tan solo cinco años de vida ha confeccionado un catálogo de producciones bastante potente, por lo que todo indicaba que Incorporated era una apuesta segura, pero que medios españoles no destaquen que sus creadores (algo tan difícil de conseguir) sean de su mismo país me parece como mínimo curioso.

Yendo al lío de la serie, decir que, en términos generales, en Incorporated viajaremos 50 años en el futuro a una Estados Unidos totalmente diferente a como la conocemos hoy día por culpa del cambio climático y la escasez de recursos. Las inundaciones han arrasado las costas y los refugiados de estas zonas inundadas se verán obligados a vivir en poblados pobres a las fueras de las grandes ciudades. Muy al estilo países como Brasil o India donde la mayor parte de la riqueza la posee un escaso porcentaje de la población.

El contraste entre ricos y pobres será notable. Y más si cabe con ese bloque de separación entre primer mundo (Zonas Verdes) y tercer mundo (Zonas Rojas) con un muro a lo Juego de Tronos o, más realista, a lo Donald Trump (¿premonición?).

Como buena historia de ciencia ficción especulativa, la idea tras esta premisa oculta una crítica a la actual sociedad. En este caso, la brecha, cada vez más grande, en las clases sociales y el poder que ejercen las multinacionales sobre la sociedad. Un poder más fuerte que el del propio gobierno. Pero la chicha del asunto va más allá de este atractivo escenario. Además, las historias de los protagonistas son bastante potentes como para complementar de lujo una serie con fondo y bien estructurada, que, si todo va como debiese, tendrá una segunda temporada después de los primeros (y escasos) diez episodios de su primera temporada.

Como trama central, su protagonista, interpretado por Sean Teale (Reign), aparentemente es un “trajeado” de la multinacional más grande de la ciudad, Spiga, pero que, indagando en su pasado, nos toparemos con un prodigio de las nuevas tecnologías nacido en la pobre Zona Roja que llevará una doble vida en la rica Zona Verde gracias a su ingenio y, especialmente, a su deseo de rescatar al amor de su vida, Denyse Tontz (The Fosters), de las garras de un capitalismo que la obligó a aceptar un trabajo de scort de lujo.

Completando el elenco de principales tenemos a Allison Miller (Terra Nova), que es la mujer tapadera del protagonista en la Zona Verde; a Julia Ormond (Mad Men, Las brujas de East End), como madre de ésta y CEO de la empresa donde trabaja el protagonista; a Eddie Ramos (Teen Wolf), hermano del personaje de Denyse Tontz que se verá inmerso en una trama de peleas ilegales para conseguir dinero con el fin de encontrar a su hermana; a Damon Herriman (Quarry, Justified), aliado del protagonista que también siguió el mismo salto de Zona Roja a Zona Verde; y a Dennis Haysbert (Undercover, 24), jede de seguridad de Spiga que siempre ha dudado de la identidad y las intenciones del personaje de Sean Teale.

A priori, esta historia con toques muy de ciencia ficción ochentera y noventera (por no hablar de las novelas de principios del siglo pasado) sobre un futuro venidero es una razón de sobra para darle una oportunidad a la serie, pero, además, algunas de las críticas procedentes de Estados Unidos (donde ya se ha emitido en su totalidad) alaban su entretenimiento y su inteligencia argumental. Yo, corroboro esta afirmación, pero he de añadir que los primeros episodios pueden generar un caos por la gran cantidad de información externa e interna que nos ofrecen, pero una vez ordenada, se disfruta notablemente.

Digna sucesora en SyFy de series del género como Eureka, Haven o Helix.

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